
ÉPOCA
DE AMAR, COMPARTIR
Y PERDONAR
Faltan
pocos días
para la Noche
Buena y la Navidad,
el ambiente
navideño
flota en el
aire. Aromas,
colores, costumbres,
tradiciones...
Todo se mezcla
y da gusto compartirlo
con familiares
y amigos.
Emociones
que invaden
nuestro corazón,
alegrías
por los afectos
que tenemos
y a los cuales
volvemos a encontrar
en medio de
una noche mágica
llena de abrazos
interminables,
besos, saludos,
risas, una mesa
donde los sentimientos
y la esperanza
cristiana son
el plato principal.
Añoranza
de los afectos
no olvidados,
sólo
esperando el
reencuentro
de una llamada,
un mail, una
carta, una tarjeta
que nos haga
confirmar los
lazos afectivos
con la fuerza
del corazón.
Alboroto
de niños
llenado las
calles de excitación
en medio de
corridas, gritos,
juegos, charlas
que tienen un
solo tema: yo
le pedí
a Papá
Noel
Y ojitos brillosos
esperando que
lleguen las
12 para recibir
sus regalos.
Noche
de recuerdo
de quienes ya
no están,
esa abuela que
nos hacía
el arroz con
dulce, el rico
tembleque, esos
padres que se
fueron dejándonos
todo un mundo
de amor para
transitar, ese
amigo que sabía
entendernos
y compartía
con nosotros
nuestro mundo.
Seres queridos
que pasaron
por nuestra
vida y que seguramente
esta noche nos
acompañan
desde alguna
estrella y esperan
una sonrisa
elevada al cielo
en su nombre.
Noche
Buena, símbolo
de paz y amor,
pero también
noche para compartir,
para perdonar,
para confirmar
lazos afectivos,
para llenarnos
de esperanzas
de un mundo
mejor.
Es
por eso que
te propongo,
cuando el estruendo
de la pirotecnia,
las sirenas
de la cuidad,
los saludos
de Feliz Navidad
te avisen que
es Noche Buena,
mira al cielo
busca la estrella
más grande,
allí
será
nuestro punto
de reunión
para unirnos
en un sólo
deseo: Paz
y Amor para
este mundo.
¡Feliz
Navidad y un
Prospero Año
2006!
Te
desea,
Fátima