
Nunca
pensé que a mi lado ha estado.
Sin darme cuenta, mi corazón
te delató
él me decía que cerca
estabas.
Hoy
me di cuenta, que eras tú la
que a mis
oídos susurrabas, que con tu
mirada mi alma tocabas.
Mi
dulce paloma no eres como yo esperaba,
pero
quiero que sepas que mi corazón
se enamoró
de tus palabras, del pensamiento,
de esas letras
que brotaban de tu alma cuando la
luna te iluminaba.
Que
en sueño tenga que amarte a
escondidas,
que tenga que esconder mis celos de
la pasión que tiene
mi amor.
Eres el susurro que he sentido en
la brisa y el mar,
en las flores del sendero, y aquellas
que nacen en
cada mañana, como si fuera
lo primero antes de respirar
sea el recuerdo de tu mirada.
Francisco
Rojas