
Desde
el profundo mar nació
un bello sueño
que mi alma albergó sin
preguntar de donde salió.

Recorriendo
pensamientos que nunca ella
imagino mi vida cambió,
eres la luz y la
oscuridad y vives en cada una
de ellas.

Así
como el día y la noche
no he dejado
de reconocerte eres semilla
y luego la flor,
con tus palabras me alimentas.

Y
con el rocío en las mañanas
refrescas
los sueños que me dejas
en las noches
como si fueran besos en el día.

Agradecido
siempre caigo rendido,
ganas cada batalla sin ser estadista,
aunque estés en el silencio
cautivas mis
pensamientos, como si fueras
agua en el desierto,
calor en el invierno.

Naces
como una flor, para cautivar
mi amor,
alma que vives para amar, sin
pedir un beso por tu regreso.

Qué
dulce es tu voz cuando mencionas
mi nombre.

Es
cuanto quiero escuchar cada
día hasta ahogar
mi sed, quiero iluminar con
cada uno de tus
besos en mi ser.
Vampi