
Quiero pintar
una tregua
con el color de la paz
para sembrar la conciencia
y hacer mi camino, sin odio al andar.
Por
que soy una guerrera
que no se rinde jamás;
y tengo puestas unas alas,
y aunque sean prestadas
no tengo miedo a luchar.
No
tengo lados oscuros
ni me detengo a juzgar;
siempre tengo el alma abierta,
blanca es mi bandera;
y no uso antifaz.
Aunque me juzgan a veces
sin motivo ni razón;
hoy muy firme les digo
no podrán detener este corazón.
Amiga mía hoy yo quisiera
un consejo a tí brindar,
limpia primero tu alma;
y siéntate luego a juzgar.
Perdona
lo que hoy yo te digo;
no me lo tomes a mal,
Aquí
te extiendo mi mano;
y te invito a perdonar.
Pues
quiero pintar una tregua,
Con el color de la paz...
Fátima
Cartagena