
Tus
manos se deslizan sobre todo mi cuerpo,
caricias suaves que queman por dentro...
Quitas el encaje que cubren mis senos,
encaje excitante de color negro...
¡explosión electrizante
al sentir tus besos!
Tus
manos temblorosas desprenden el ligero
que sostienen las medias del placer
completo.
Como queriendo beberte el vino más
secreto,
de entre mis muslos, de entre mis
pechos...
Hasta embriagarte de lujuria y también
de sexo...
Sabores
desconocidos que tu lengua ha probado
Son sabores exquisitos del amor apasionado...
Rodeas mi cintura para seguirme amando
Penetrando en lo profundo hasta quedar
extasiado,
hasta beberte de mis labios el amor
apasionado.
Y
al sentir tu cuerpo fundido al mío
deliciosa sensación de llegar
al vacío
En donde solo hay placer y eternos
gemidos
Pasiones misteriosas que embriagan
mis sentidos
Hasta desear otra vez que me tomes,
amor mío.
Fátima
Cartagena